Es de cuento, de fábula, esa chica que llegó a la conclusión que era mejor dedicar la vida a los demás que dedicársela a un gnomo de madera, como hacía su padre, pero de su vida quién se encargaba?
Amelie, una chica que de pequeña no pudo tener amigos porque su padre creía que padecía una lesión cardiaca y en su afán de superprotección y egoísmo, la privaba de ir al cole o de jugar con más niños, una infancia muy triste, pero los niños tienen una gran capacidad de superarlo todo, así que Amelie se crea un mundo de imaginación y fantasía, para huir de esa realidad que la entristece.
Toda esa imaginación queda patente cuando se hace adulta, ya que continua buscando esa felicidad que aun no le ha llegado y decide que dedicará su vida a ayudar a los demás, a los más desfavorecidos, eso le da una gran satisfacción personal y un gran sentido de superación para continuar en su misión de hacer felices a los que le rodea.
Cada vez está mas convencida que esa era su misión, y que esa era la felicidad que anhelaba, pero Amelie se da cuenta que para ella también su hada madrina le tiene algo preparado, y sólo puede ser esa persona que la espera y que es su otra mitad, siempre hay una media naranja a tu medida en algún sitio, normalmente las medias naranjas verdaderas no son fáciles de encontrar, pero Amelie en cuanto lo ve por primera vez se da cuenta que es su amor verdadero.
También en un momento dado se da cuenta que ocupa gran parte de su tiempo, si no todo, en los demás y se olvida de su padre que vive sólo y aunque parece que éste es feliz en su otro mundo imaginario de recuerdos, ella piensa que igualmente también la necesita y puede prestarle su ayuda, olvidando así que para ella su padre jamás tuvo un minuto de esa atención que toda persona necesita de un ser tan allegado como es tu padre, y ahí demuestra esta chica la gran generosidad que posee al decidir prestarle la atención que ella no tuvo se su parte y ayudarle de la manera que ella piensa que le hará feliz.
Una película llena de fantasía, algún matiz de tristeza y mucha dosis de alegría, algo de picardía, de ternura muchísimo y de amor, pues claro que hay amor, cuando tuvo que llegar, como debe ser, y sobre todo mucha dosis de imaginación, la imaginación de esa cabecita que no para de pensar y la actriz que interpreta a Amelié (Audrey Tautou) ha sido de muy acertada elección por parte del Director (Jean Pierre Jeuner ),es realmente expresiva, puede sin hablar expresar cualquier sentimiento con los ojos, su mirada es tremendamente dinámica, los gestos de su cara y las muecas que hace con la boca, solo con esta exposición de gestos sabes realmente lo que está queriendo decir en cada momento a la vez que el narrador va adentrándose en la historia, eso pasa cuando le llega el amor, la expresión de su rostro lo dice todo y es que ¡qué bonito es eso del Amor!, y como la cara se te ilumina cuando lo ves llegar.
Si el corazón te dicta en un momento dado que ha llegado la hora de que lo llenes, éste te da el aviso, y sientes un latigazo en el momento que lo percibes, eso le pasa a Amelie, se da cuenta que su corazón le ha puesto sobre aviso y empieza a imaginar que la persona que sus ojos han visto es un ser muy parecido a ella, algo muy típico cuando te enamoras, y es el hecho en sí de el enamoramiento, en fin, ahora Amelie solo vive para imaginar y soñar con ese amor, tiene la posibilidad de conocer a esa persona, de hablar con él, de verle, lo ha llegado a tener terriblemente cerca, pero le da tanto miedo abandonar ese sueño que la hechiza y alimenta sus noches y sus días, y si ¿una vez que pasa esa frontera de la imaginación a la realidad descubre que estaba en un error y ese mundo de fantasía de desmorona?
Ahora Amelie vive más intensamente para sí misma, vive su vida pero sigue huyendo de la realidad, no se atreve a abrir la puerta y adentrarse en lo real y sigue felizmente perdida en la utopía, aunque ella cada vez está más segura de que ese amor es el que le estaba destinado y el que le aguardaba desde hacia mucho tiempo, por ello decide espiarlo y conocer muchas cosas de esta persona, y lo decide de casualidad, al encontrar cierto álbum de fotos que le pertenece, un entretenimiento que tiene el chico y ella quiere participar también de esta afición para llegar a conocerlo mejor acercándose a sus secretos, es un álbum con una colección de fotos de fotomatón de personas que deciden romperlas y dejarlas en la papelera, aparecen recompuestas como si de puzzles se trataran y pegadas en ese álbum, un coleccionista extraño, si señor, pero y ¿quién no lo es?, de esa manera nuestra intrépida protagonista decide también empezar a imaginar porque esas personas aparecen en las fotos y porque han decidido deshacerse de ellas después de hechas, en fin, a veces la imaginación y las presuposiciones, deben dejarse a un lado y si tienes la oportunidad de hablar con las personas o de poder saber realmente porque la gente hace ciertas cosas que nos resultan misteriosas mejor, porque la mayoría de las veces hay una explicación lógica para todo, y la imaginación hace locuras con la lógica.
Hasta el final de la peli no llegas a conocer el verdadero motivo de porqué un individuo misterioso aparece muy asiduamente fotografiado y su foto rota, y hasta el final de la peli Amelie no llega a comprobar si su corazón le había mentido y su fantasía se correspondía con la realidad.
Pues ya lo sabréis si veis este cuento hecho película..........¿?
De la película destacar la labor de Dirección por parte de Jean Pierre Jeuner que ha sabido mezclar tantos ingredientes para conseguir un film realmente original y nuevo, él mismo ha sido el creador del guión junto con Guillaume Laurant ayudado por una fotografía impecable a cargo de Bruno Delbonnel que combina tomas panorámicas con primeros planos fabulosos pero sobre todo con un gran colorido muy acorde con la película lo que le da la apariencia mágica de cuento fantástico, esas tomas se han montado de forma excelente mostrando un fluir de ellas de forma vertiginosa, con gran cantidad de movimientos de cámara que hace que el estilo visual juegue un papel muy importante a la hora de transmitir, lo que lleva consigo una manera inteligente de mantener al espectador enganchado a cada toma ya que el film no da un momento de respiro, cada plano dispara una nueva idea, por lo que es necesario una extrema atención, en cada segundo surge un nuevo tema, un nuevo detalle, un nuevo destello de locura e imaginación. Otras imágenes han sido creadas por ordenador, sobre todo lo que sale de la imaginación de Amelie, y todo esto en suma con una gran labor de montaje, ha dado como resultado una fantasía de película con una interpretación fabulosa de la actriz que, como dije antes, aporta también una gran expresividad a la cámara, y muchísima naturalidad con una cara muy dulce y su eterna sonrisa que la hace convertirse en una verdadera hada madrina.
A mi parecer una película hecha con el fin de impresionar, es decir de hacernos llegar a través de los sentidos porque si he hablado del efecto visual que produce no debo dejar de resaltar el efecto auditivo, ya que la música es exquisita y muy acorde con la película, a cargo de Yann Tiersen, el compositor francés y multiinstrumentista hace cine para los oídos. Sin pantalla, sin proyector, sólo en la imaginación del oyente, haciéndose de la utilización de instrumentos diversos como el piano, el banjo, violín, violoncelo, clavicordio, acordeón que da como resultado una original banda sonora que no quiere dejar que nos olvidemos que toda esta trama se desarrolla en un París lleno de luz y de magia, este genial compositor de solo 33 años llevaba ya cinco albúmnes editados, pero dio el salto al reconocimiento internacional con este trabajo, gracias a esta película pude conocer su música que es una mezcla de clásica, celta, y muy new age, que nos muestra un estilo muy peculiar y muy innovador, en cuanto a su composición, él dice que extrae su inspiración de lo intimo y recóndito, a su vez habla a todos aquellos que conocen la lengua de las notas, cabe destacar una genial maestría para combinar distintos instrumentos y dar como resultado una armonía perfecta y en cuanto a la interpretación de sus obras recalcar su gran virtuosismo y versatilidad, un completísimo compositor e intérprete, genial, en mi opinión. Vale la pena ver la película por oir su música.
En fin, lo que te queda al ver Amelie es encontrarte con que una película puede ser pequeña pero enorme en su interior, al mostrarnos la importancia de los pequeños detalles que quizás a veces no percibimos pero que son la esencia de la vida, también nos enseña como cada persona es un mundo por descubrir por lo que no deberíamos despreciar a nadie, nunca sabemos lo que cada persona nos puede ofrecer y por último nos muestra como merece la pena perseguir los sueños y las ilusiones que todos tenemos.

FICHA TÉCNICA
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Título: Amelie.
Título Original: Le Fabuleux Destin d´Amelie Poulain.
Nacionalidad: Francia.
Año de producción: 2001.
Director: Jean-Pierre Jeunet.
Guión: Guillaume Laurant y Jean-Pierre Jeunet.
Diálogos: Guillaume Laurant.
Fotografía: Bruno Delbonnel.
Música: Yann Tiersen.
Decorados: Aaline Bonneto.
Efectos Visuales: Alain Carsoux/Duboi.
Montaje: Herve Schneid.
Reparto: Audrey Tautou, Mathieu Kassovitz, Rufus, Lorella Cravota, Serge Merlin, Jamel Debbouze, Claire Maurier, Clotilde Mollet, Isabelle Nanty, Dominique Pinon, Artus de Penguern, Yolande Moreau, Urbain Cancelier, Maurice Benichou
Duración: 122 minutos aprox.
Color.
Calificación: Autorizada para todos los públicos.