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12/10/2008
Página andaluza de los trabajadores de la Sanidad Pública
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CARTA A UN SINDICATO

Compañeros de (Nombre del Sindicato), del Hospital (Nombre del Hospital ) de (Localidad):

Coincidiendo con la conclusión al final del presente ejercicio de los Acuerdos que sobre política de personal, para el periodo 2003 a 2005 firmaron en Sevilla el pasado 20 de Noviembre de 2002 el Director Gerente del Servicio Andaluz de Salud, y los representantes de los Sindicatos presentes en la Mesa Sectorial de Sanidad de Andalucía, me atrevo a recordaros los siguiente:

1º. En dichos Acuerdos se aprobó una tabla Retributiva en la que se reflejaba como la categoría a la que pertenezco, así como el resto de categorías del personal de Mantenimiento sufrió la menor de las subidas entre todas las categorías profesionales del SAS; concretamente un 7,28% para los tres años posteriores, siendo el promedio de subida global del personal no sanitario del 10,56%, superando esta cantidad la del resto de personal llegando a casi el 14 % en el caso de los facultativos. Esto evidenciaba una nueva falta de consideración e interés por la proyección y desarrollo del Personal de Mantenimiento.

2º. En el Anexo I de dichos Acuerdos, y en alusión a la creación y modificación de nuevas categorías profesionales en el SAS, sé hacia referencia a la creación de una nueva categoría, que incidiría positivamente en el desarrollo profesional del Personal de Oficios, y que estaría enmarcada dentro del Grupo C a efectos del percibo de retribuciones básicas, tal y como determina la norma de régimen retributivo. Era la categoría de «Técnico de Instalaciones Industriales», la cual vendría a integrar de manera voluntaria y progresivamente las actuales categorías de personal de oficio.
Pues bien, esa categoría, que a principios del 2003 se nos esgrimía desde los distintos focos representativos de los trabajadores, como la solución a nuestros problemas de avance profesional, a nuestros problemas de desarrollo de carreras y de carencias saláriales; esa categoría que conforme nos argumentaban en aquellos momentos, era el motivo que justificaba la subida tan segregadora que con respecto al resto de compañeros del SAS se nos había inflingido; esa categoría que se nos ofrecía como la panacea a nuestros males y el motivo de nuestra esperanza; esa categoría que durante el transcurso del 2003 seria estudiada, desarrollada, y finalmente aprobada, era simplemente un mero espejismo, un canto de sirenas, un nuevo ejemplo del desinterés que hacia el Personal de Oficios existe en toda la estructura que conforma el SAS, tanto desde la visión de la jerarquía administrativa, como de la óptica de nuestros interlocutores sociales, de los sindicatos presentes en la Mesa Sectorial.
Por tanto aquellas que en noviembre de 2002 parecían «buenas intenciones» pasado el tiempo y después de casi tres años podían haberse quedado tan solo en eso, en «intenciones»; pero si tenemos en consideración que fueron utilizadas para justificar una serie de actuaciones discriminantes y ofrecernos falsas esperanzas, se transforman en «malas intenciones», las cuales, a través del transcurso del tiempo y la posibilidad de constatación, se nos da el criterio objetivo, la satisfacción y la posibilidad de poder decir a boca llena que se trataba simplemente de «MENTIRAS» y burdo intento de manipulaciones.

Espero como trabajador representado por vosotros, que en estas nuevas negociaciones consideréis de forma seria y con alto grado de compromiso la necesidad de nuestro desarrollo profesional y la alternativa de creación de una categoría profesional en el Grupo C que venga a satisfacer nuestras aspiraciones; además, es justo, que en el estudio de incrementos retributivos previstos para el próximo trienio tengamos un tratamiento preferente y compensatorio, considerando que el atraso con respecto a los incrementos saláriales que hemos padecidos en estos últimos tres años ha hecho una mella importante en nuestro nivel de vida y en la ya maltrecha economía de nuestros hogares.